Sesenta de ellos, casi la cuarta parte del inventario, se encuentran dentro del término municipal de la capital, preferentemente en parques y jardines. En el Buen Retiro habitan seis de estos árboles, que nos disponemos a visitar.
Ahuehuete del Parterre
Nuestro primer destino es el famoso ahuehuete del Parterre, considerado como el árbol más viejo del Buen Retiro y, probablemente, de Madrid. Mide unos 25 metros de alto y el perímetro de su tronco es de 5,5 metros.
Se cree que fue plantado en 1633, coincidiendo con el trazado de este jardín histórico, aunque no todo el mundo comparte esta hipótesis. Las voces críticas sostienen que, de ser cierta esa datación, lo más probable es que hubiese sido eliminado cuando se construyó el Parterre a principios del siglo XVIII.
En cualquier caso, estamos ante un soberbio ejemplar de esta especie originaria de México, denominada científicamente Taxodium mucronatum. Posee un curioso tronco en forma de candelabro, que, según la tradición, fue utilizado por los franceses como apoyo y escondrijo de un cañón de artillería, durante la Guerra de la Independencia (1808-1814).
Pino carrasco de la Rosaleda
Este impresionante pino carrasco (Pinus balepensis) tiene una altura de 35 metros, apenas cinco metros menos que la torre central del Palacio de Cibeles. Su antigüedad también es impresionante, aproximadamente 200-220 años, lo que significa que se encuentra en el límite de edad para lo que es normal en su especie. Además de por su tamaño, el árbol puede ser reconocido por la poca densidad de su copa y porque tiene una rama rota.
Palmito grande de la Ría de Patinar
La Ría de Patinar es un estanque en forma de anillo, que fue creado en 1876 para posibilitar la práctica del patinaje sobre hielo en los meses de invierno. A su alrededor hay varias plantaciones de árboles y arbustos, entre los que sobresale un palmito grande o palmera de Fortune (Tracbycarpus fortunei), de buenas dimensiones.
Ciprés de los pantanos del Palacio de Cristal
El estanque del Palacio de Cristal es el hábitat de un grupo de cipreses de los pantanos o cipreses calvos (Taxodium distichum), una especie procedente del sudeste de Estados Unidos, no demasiado abundante en los jardines madrileños, que se caracteriza por su capacidad de adaptación a los medios húmedos. De todos ellos, el que ha merecido la distinción de árbol singular es el situado más al este, por su mejor estado de conservación.
Arce plateado de los Jardines de Cecilio Rodríguez
Este imponente árbol es uno de los pocos arces plateados (Acer sacchariunum) que tenemos en Madrid. Está enclavado junto a la Fuente de las Gaviotas, dentro de los Jardines de Cecilio Rodríguez, que se construyeron en el año 1941.
Llega hasta los 20 metros de altura. Su copa es globosa y su tronco se encuentra ramificado en cuatro grandes tramos, que arrancan desde los 1,25 metros.
Cedro del Monumento a Martínez Campos
Nuestro paseo concluye en la confluencia de la Avenida del Perú con la Plaza de Guatemala, donde se halla el Monumento al General. Martínez Campos. Muy cerca de este hito se levanta un magnífico cedro del Líbano (Cedrus x libanotica), de porte estrecho y copa irregular, que destaca por sus 33 metros de altura y sus casi 3,5 metros de perímetro. Su edad oscila entre los 100 y 125 años.
















